Retazos

Hoy te traigo un saco de palabras. Aprovecho que ahora si sé porque escribo para colarte mis letras por tu ventana. Letras con olor a andén y a té. Con aromas de iPod y prisas de los pasajeros. Yo no tengo prisa. Sería absurdo tenerla. No puedo correr si llevo los pantalones cagaos. Y como tampoco son amigas las certezas y la velocidad, pues hago eternos los refrescos entre tartamudeos mientras la banda sonora es el transitar de mensajes entre BlackBerrys. Aliviándome aún con otro sorbo cuando sonríes. No está tan lejos el cielo si vuelas con aerolíneas astigmáticas. Para poder después caer entre cojines y bolsos como un balón limpio en el cesto rival. Poder darme otra posesión más para intentar un pick&roll literario sobre tu zona y permitirme darte esta dosis sin que tengas que ir a pillar pillada por el estrés. Todo sin artificios. Que sabes que yo no vivo entre pesas y pesadas. Prefiero volver a rezarme por Sor Ángela si me atacan las dudas antes que rezar por adelgazar tus incertidumbres cuando me educas los cruces de piernas. Elijo empezar con T de Toyota, aunque parezca que la palabra va a arrancar cuando la escupo. Solo me queda conectar el modo conversación con vagabundo y compartir mi capital con sus ganas de comer. Vuelvo sonriendo entre vagones y con la luz de reserva cada vez más brillante. Aparcándome en el garaje de la pizzería con menú para uno y despojado de tu estilismo bajo una tormenta perfecta de sustantivos y verbos encarnados en tu rostro. Sigo hablando de nada mientras pienso en todo. De chico ya me flipaba, ahora más toavía...


Hoy firmo estas palabras. Cada una de ellas son trocitos que me quedan bajo las uñas al rascarme el alma. Haré con esos trocitos un busto tuyo y lo pondré en la plaza para que los niños correteen a su alrededor. Esperando que se apoyen mientras te miran, se tapen los ojos y cuenten segundos mientras su mundo se esconde. Giren la cabeza y busquen ávidos alguna señal de vida. Juegos de niños enredados en tu pelo. Retazos bordados en mi colcha con el hilo de los sueños.

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