6000 momentos

Así se llama el último poema que he escrito. Si, yo también escribo poemas. Hoy en día todo el mundo cree que puede ser poeta y se aventura a intentar emocionar a alguien. Por muy superficial que sea el lector de dicha bazofia rimada. Pero este post no viene a criticar a los poetas blogueros de poca monta, sino a hacer un homenaje a mi Vespa. Perdon, a mi Avespa. Con una foto del cuentakilómetros y las citadas estrofas os dejo:



Repito que no se escribir bien poesía,
lo mio es el cara a cara y depende del día.
Las rimas no me quedan como a mi me gustaría,
me sales muy superficiales y demasiados frías.
Pero hoy intentare rendirle pleitesía,
a los 6000 kilómetros de mi Vespa, hoy es su día.
Y celebro esta cifra con gran algarabía,
porque llevamos dos años en muy buena compañía.

Así que me despido sin formar mucho alboroto,
porque esto solo estaba dedicado a mi moto.
Aunque tampoco me quiero ir sin decir,
que estos 6000 kilometros los he hecho junto al Guadalquivir.

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